La salud mental en el deporte

Últimamente leemos muchas noticias acerca del estado mental de los y las deportistas, sobre todo ahora, después de la celebración de los JJOO de Tokyo.

Casos como el de Simone Biles, que reconoció en 2018 haber sufrido abuso sexual por parte del médico del equipo nacional de gimnasia artística de USA, Larry Nassar, quien ahora está en prisión condenado a cadena perpetua. Campeona olímpica en Rio’16, y 5 veces campeona del mundo, no pudo afrontar la última cita olímpica como la gran gimnasta que todo el mundo esperaba. En una entrevista con The Cut de la revista New York magazine publicada hace unos días, la deportista aseguró:

«Nunca debí ser parte de otro equipo olímpico después de todo lo que he pasado durante los últimos siete años»

USA TODAY

Otra gran deportista, la nadadora Teresa Perales, con 27 medallas olímpicas logradas en 6 juegos paralímpicos consecutivos, sufrió una «situación de estrés y ansiedad» tras su participación en los Juegos Paralímpicos de Tokyo. Regresó a España días más tarde que la delegación española debido a que tuvo que ser hospitalizada en Japón.

La nadadora aragonesa logró alzarse con la medalla de plata en los 50m. espalda, tras haberse lesionado el hombro izquierdo en el mes de mayo mientras se disputada el Campeonato de Europa en Funchal (Portugal).

En 2018 Andrés Iniesta confesaba abiertamente que sufrió una depresión tras ganar la Liga, la Copa y la Champions League. El año 2009 se presentaba como el mejor, dónde consiguió todos los triunfos con su equipo. Y pese a lograrlo todo, sintió el mayor vacío que jamás había vivido.

«Deseaba que llegase la noche para tomarme una pastilla. A las personas nos mueve la ilusión y en una situación así no tienes nada, no sientes las cosas. Cuando sufres depresión, no eres tú. Cuando estás tan vulnerable es difícil controlar momentos de la vida y piensas en situaciones extremas»

Biles, Perales o Iniesta nos resultan familiares. Han llegado a lo más alto, han conseguido medallas olímpicas y títulos mundiales. Son referentes para el mundo. Y sin embargo, este trío de ases sintió que algo en su mente y su cuerpo no iba bien.

Desequilibrio psicológico

Reconocer que no te sientes bien se ha considerado desde mucho tiempo atrás como un signo de debilidad. Sin embargo, ser consciente de que algo no está funcionando cómo antes, es síntoma de que te conoces muy bien. 

El sobreentrenamiento, el estrés, el burnout o la recuperación de un/a deportista tras vivir una situación traumática pueden afectar directamente a la estabilidad psicológica y a su rendimiento deportivo.

Las consecuencias que puede provocar este desequilibrio están relacionadas con la capacidad que tiene la persona para gestionar sus emociones en el momento que es consciente de que algo no va bien, y el apoyo que reciba por parte del equipo técnico y psicológico para afrontar ese estado.

Algunas de las situaciones que pueden ayudar a reconocerlo son:

  • Dificultades en la gestión de la presión, estrés o ansiedad.
  • Irritabilidad, agresividad, sensación de apatía.
  • Problemas para concentrarte.
  • Falta de confianza o baja autoestima.
  • Falta de motivación.
  • Miedo a las lesiones.

Estrés, burnout deportivo y sobreentrenamiento

El concepto de estrés es aquel en el que nuestros procesos cognitivos actúan de mediadores entre la situación y la respuesta que damos a esa situación. El estrés puede ser nocivo para el/la deportista ya que provoca un sobrefuncionamiento de múltiples sistemas en nuestro organismo, debilitando a lo largo del tiempo funciones tan importantes como el sistema inmune.

El burnout deportivo se define como un síndrome caracterizado por el agotamiento emocional/físico, la devaluación deportiva y la reducida sensación de logro. En 1974 se acuñó este término por el autor Freudenberger quien lo describió como un cuadro amotivacional profundo que conduce a una pérdida de interés y de la asunción de responsabilidades.

Hay algunas características de personalidad que favorecen la aparición de burnout como, por ejemplo, la autoexigencia, el perfeccionismo, una elevada ansiedad, la necesidad de los demás o una alta sensibilidad.

El sobreentrenamiento a corto plazo o saturación se caracteriza por síntomas como la fatiga física y mental, apatía, mal humor y trastornos del sueño. En este caso, interrumpiendo las sesiones de entrenamiento, el/la deportista puede llegar a recuperarse.

Ahora bien, si existe un déficit de recuperación, el estado de saturación se cronifica y pasa a ser un síndrome provocado por un entrenamiento intenso o demasiado prolongado que excede la capacidad de recuperación del organismo. En este caso el/la deportista ya no es capaz de enfrentarse a nuevos esfuerzos y aparece la fatiga y desciende el rendimiento.

SAM BARNES GETTY IMAGES

Los tres pueden afectar al rendimiento deportivo si no se tienen los recursos y estrategias adecuadas para gestionarlos.

Algunos de los síntomas que pueden aparecer son:

  • Tensión muscular
  • Fatiga excesiva
  • Trastornos digestivos
  • Disminución del apetito
  • Inestabilidad emocional.
  • Leves mareos y palpitaciones, así como dificultades respiratorias.
  • Depresión
  • Aumento frecuencia de lesiones por el sobreuso.

Estos síntomas son la consecuencia de un proceso largo donde la salud mental se ve mermada. En su día Rafa Nadal aseguró haber sufrido una lesión mental que le impedía mantener el control de la bola e incluso de su propia respiración.

Pedir ayuda profesional

La salud mental en el deporte es clave para el rendimiento y el bienestar de cada deportista.

Trabajar sobre las emociones y la recuperación de la salud mental es muy importante cuando se practica deporte, y cobra mayor relevancia, cuando se compite. La psicología deportiva es clave para tener una buena trayectoria deportiva donde se gestionen de forma adecuada tanto los éxitos como los fracasos.

Puede ser de ayuda ponerte en manos de un/a profesional si sientes que ocurre lo siguiente:

  • Tus emociones interfieren en tu actividad deportiva.
  • Tu relación con el equipo técnico, con los compañeros y compañeras o con tu familia se está viendo afectada por tu estado emocional. 
  • Tienes problemas con el alcohol o las drogas.
  • Tienes conductas o pensamientos contra tu propia salud (alimentación muy desajustada para tu actividad, pensamientos o conductas autolesivas, insomnio o pesadillas recurrentes)

Biles, Perales o Iniesta necesitaron ayuda de profesionales de la psicología y el deporte para afrontar determinadas situaciones que afectaban a su rendimiento deportivo y su salud. Eso les ha hecho ser impulsores y referentes en el cuidado de la salud mental en el deporte.