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Violencia en el deporte de base ¿Cómo detectarla?

7 OCTUBRE 2020

Raquel Mesón Hernández, exgimnasta y redactora de contenidos

“Al final del día, si puedo decir que me divertí, entonces fue un buen día”

Simone Biles (gimnasta olímpica estadounidense).

Así debería ser para todos los niños y niñas que practican su deporte favorito, pero, ¿y si tu mayor pasión se convirtiese en tu peor pesadilla?

Esta es la realidad de miles de personas cada día.

Todos y todas somos susceptibles de sufrir violencia en innumerables entornos de nuestras vidas, incluso en ambientes en los que a priori suponemos seguros, sanos.

Un entorno donde sorprende encontrar tanta violencia es el deporte base.

Además de un pasatiempo, en esta actividad niños, niñas y adolescentes:

  • Se divierten.
  • Desarrollan capacidades físicas.
  • Aprenden valores.

Sin embargo, también es escenario de comportamientos violentos y de abuso que en la mayoría de los casos pasan desapercibidos.

¿Qué y por qué está ocurriendo? ¿Se tolera más la violencia en algunos ámbitos?

Vamos a intentar entenderlo.

1. ¿Qué es la violencia?

La violencia es el uso intencional de la fuerza física, amenazas contra uno mismo, otra persona, un grupo o una comunidad que tiene como consecuencia o es muy probable que tenga como consecuencia un traumatismo, daños psicológicos, problemas de desarrollo o la muerte.

Cualquier acción que genere estas consecuencias, no sólo a quien practique la actividad física, sino también dentro de su entorno, se considera violencia en el deporte.

1.1. Violencia en el deporte base

El deporte base, una actividad física complementaria (que en algunos pocos casos puede desembocar en una práctica más profesional o de alta competición), es en esencia una actividad que practican menores de edad.

Esta particularidad hace que los/as deportistas sean más susceptibles de sufrir abusos, ya que, por su edad, no tienen las herramientas necesarias para frenar esas situaciones, o incluso entender siquiera por lo que están pasando.

2. Los actos más comunes de violencia en el deporte base.

Vamos a categorizar las situaciones de abuso y violencia enfocándolas desde diferentes perspectivas.

2.1. Tipos de violencia.

  • Violencia física y/o psicológica.
  • Machismo.
  • Discriminación por la orientación sexual o LGTBIfobia.
  • Racismo y xenofobia.
  • Abusos sexuales.

2.2. Contra quién se produce la violencia.

Dependiendo de quién es la persona abusadora y quién la víctima, puede darse:

– Entre iguales. La violencia que se da entre los/as propios/as deportistas, también conocido como bullying.

– De la persona adulta a la menor de edad. Pudiendo ser del entrenador/a al deportista o en el ámbito familiar.

– Entre personas adultas. Suelen producirse de padre/madre hacia el entrenador/a. También a árbitros/as (si hubiera) en el transcurso de la competición.

– Entre aficionados. Normalmente durante una competición.

2.3. ¿Qué genera la violencia?

Algunas de las causas que pueden desembocar en sucesos violentos son:

  • Competitividad. Fomentando la celebración excesiva de las victorias y los fracasos.
  • Presión por los resultados. Cuando se reflejan las mismas expectativas en las competiciones amateur que en las profesionales.
  • Abuso de poder. Normalmente se produce del/de la entrenador/a al/a la menor de edad.
  • Control. Para imponer criterios, o mostrar autoridad. Se puede dar tanto de personas adultas a menores de edad, como entre los/as propios/as compañeros/as de equipo.
  • Negligencia y mala praxis por parte del entrenador/a. Con entrenamientos abusivos, poniendo en riesgo la salud física o mental de los/as deportistas.
  • Precariedad de material e instalaciones. Que pueden poner en riesgo la integridad física del alumnado.    

3.  Síntomas y consecuencias de sufrir abuso y violencia en el deporte.

Como hemos visto, hay muchas combinaciones. Hoy vamos a centrarnos en los casos en los que un menor de edad está siendo abusado/a en cualquiera de sus formas.

La actividad física tiene beneficios muy positivos. Sin embargo, cuando el menor de edad está sufriendo abusos o violencia puede tener nefastas consecuencias que en algunos casos arrastran hasta la edad adulta.

3.1. Consecuencias

Dependiendo de la experiencia de cada niño, niña o adolescente las consecuencias pueden desembocar en:

  • Problemas de relación y socialización.
  • Incapacidad para gestionar situaciones problemáticas y/o fracasos.
  • Repetir los abusos sufridos contra otro menor de edad al mismo tiempo que los está sufriendo.
  • Desarrollar actitudes agresivas y/o ser la persona abusadora en la edad adulta.
  • Trastornos de personalidad y/o comportamiento.
  • Trastornos alimenticios.
  • Rechazo hacia el deporte que practica o el deporte en general.
  • Abandono de la práctica deportiva.
  • Incorporación de valores negativos como el machismo, racismo o xenofobia.
  • Estrés post traumático: pesadillas, depresión, ansiedad.

3.2. Síntomas: cómo detectar que un menor de edad está sufriendo abuso.

Cuanto más pequeños son los niños y niñas más difícil va a ser que cuenten a su madre o padre la situación por la que están pasando. No entienden la situación, sienten que están haciendo algo mal, o no quieren defraudar o enfadar a su familia.

En la adolescencia, cuando son más conscientes de lo que les está pasando, es la vergüenza, el sentimiento de culpa o el miedoa las consecuencias lo que les bloquea.

Como padres y madres debemos estar pendientes de cualquier cambio que podamos notar en los/as hijos/as, sea físico o psicológico. Estos signos pueden alertar de que nuestro hijo o hija está sufriendo una situación de acoso y/o abuso (bullying) o violencia más grave (sexual).

En el plano físico debemos fijarnos si el menor de edad tiene alguna marca en el cuerpo, aprovechando por ejemplo la hora del baño o el cambio de ropa.

En adolescentes, al ser más autónomos e independientes, es más complicado. Si llevan el cuerpo cubierto cuando hace mucho calor o sobresaltos al tocarle en algunas partes, deberían hacernos, al menos, sospechar y buscar otros síntomas.

Cambios de actitud y malhumor al tener que ir o al volver de la actividad también nos deben llevar a pensar que algo sucede que produzca ese rechazo.

Según la edad y el tipo de violencia sufrida (física, psicológica y/o sexual) podemos encontrarnos algunos de estos síntomas:

4. ¿Cómo se puede evitar y reducir la violencia en el deporte base?

Es un tema muy complejo en el que juegan muchos factores. Vamos a agruparlos en tres áreas de intervención: atención, educación, prevención.

4.1. Atención.

Observando los posibles síntomas antes descritos y detectando los cambios prematuramente, podemos cortar la situación de violencia o abuso hacia los menores de edad lo antes posible, evitando que vaya a más y que las consecuencias físicas y psicológicas sean más graves.

4.2. Educación.

La educación siempre es una base fundamental. El desconocimiento sobre un tema nos deja sin herramientas para enfrentarnos a situaciones complicadas. 

Cuanta más información tengan las personas involucradas en ese centro deportivo, mejor podrán enfrentarse a una posible situación de violencia.

En este apartado también queremos destacar la importancia de la desmitificación del deporte. ¿A qué nos referimos?

  • El deporte base se ve como una actividad donde los niños y niñas se lo pasan bien y no cabe el pensamiento de que sea un lugar donde pasen “cosas malas”.
  • En ocasiones se normalizan y excusan conductas negativas, porque “es normal” que al competir haya actitudes agresivas, se produzcan roces entre iguales o malas palabras del entrenador/a. “Es la pasión, la emoción, el momento de la competición…”, ¿verdad?
  • La idealización del entrenador/a. Se tiende a ver a esa persona como una figura de autoridad. Alguien cercano/a y casi de la familia. Esto provoca generalmente negación o incredulidad a que pueda ser un/a abusador/a.

Con una buena educación podemos romper la percepción idílica del deporte, que lo convierte en un ámbito permisivo a comportamientos inaceptables, y que en ocasiones ciegan a las familias ante síntomas evidentes de violencia.

4.3. Prevención.

Muy ligada a la educación, ya que, dando herramientas a los menores de edad, entrenadores y otras personas responsables del club, y las familias, estamos despertando la conciencia de generar un ambiente seguro y sano para los/as deportistas con el objetivo de prevenir la violencia y el abuso y evitar la complicidad o el miedo a la denuncia.

Pero además para la prevención debemos contar con:·     

  • Estrategias de protección y protocolos de actuación por parte de los clubes o centros deportivos.
  • Regulación y reglamento respecto al comportamiento durante la práctica deportiva.
  • Psicólogos, observadores y otros profesionales formados que puedan detectar y denunciar cualquier situación de violencia.
  • La implicación de organismos oficiales y gubernamentales que protejan con leyes a los/as menores de manera contundente.

LA VIOLENCIA EN EL DEPORTE BASE. RECAPITULAMOS.

Cuando leemos sobre estas cosas nos parecen muy lejanas, algo que les pasa siempre a otras personas. También creemos que nos daríamos cuenta en seguida porque los síntomas son muy obvios.

La verdad es bien distinta: la violencia y abusos en el deporte base es más común de lo que podemos (y queremos) pensar.

Entran en juego muchas características que las convierten en unas situaciones muy complejas: 

  • La habilidad de las personas abusadoras para camuflar sus actos y elegir a sus víctimas.
  • La impunidad.
  • La normalización de algunas actitudes.
  • Los límites difusos. 
  • La implicación de menores de edad.

Por último, la complicidad y la inacción por parte de otras personas o centros deportivos por miedo al escándalo y la mala fama, o de las propias víctimas, permiten que se sigan perpetuando estas conductas nocivas y lesivas para niños, niñas y adolescentes.

Si estás sufriendo o conoces una situación de violencia y/o abuso de cualquier tipo y no sabes qué hacer, puedes ponerte en contacto con nosotras con total seguridad. Te asesoraremos para que conozcas qué pasos puedes dar.

Si eres entrenador/a o profesor/a de educación física y quieres más información sobre cómo prevenir los abusos sexuales infantiles descárgate nuestras guías gratuitas. Pincha en las edades que te interesen.

Guía 3 – 6 añosGuía 7 – 12 añosGuía 13 – 17 años

¿Qué significa ser entrenador/a?

4 AGOSTO 2020     

Ángela Domínguez Pérez, CAFyD y coach deportivo

Dependerá de a quien le preguntes, te responderá según su experiencia y sus objetivos profesionales.  Por eso os traigo aquí la respuesta que han dado diferentes profesionales dedicados a esta profesión tan gratificante como compleja.

Enseñar nunca fue fácil, hay quienes tienen un talento innato para ello y quienes consideran que por haber practicado un deporte se convierten irremediablemente en personas con capacidad para enseñárselo a otras personas. En el camino hacia el . aprendizaje hace falta subir muchos escalones, unos cargados de incertidumbre y errores continuos y otros, sin embargo, son espacios de luz y satisfacción.  Es por ello, que los profesionales que se dedican a la enseñanza deben desarrollar habilidades como la gestión emocional, la paciencia o la empatía, porque de esta forma serán guías y referentes positivos para sus pupilos.

Sir Alex Ferguson, múltiple campeón de la Premier League con el Manchester United, con triunfos en Champions League y copas nacionales, afirma quePocas personas mejoran con la crítica. La mayoría responde a la motivación. Así que traté de motivar cada vez que podía. Para un futbolista y cualquier ser humano, no hay nada como escuchar un ‘bien hecho’. Son las dos mejores palabras jamás inventadas. Todo lo que puedes recopilar con la observación es increíblemente valioso. Ver los cambios en los hábitos de un jugador permite saber más sobre él… Creo que no muchas personas comprenden el valor de observar. Fue gran parte de mis habilidades de gestión, ver cosas que se supone no pueden verse“.

Observar y motivar son puntos claves para entender a los niños, niñas y jóvenes que practican deporte. Es darse cuenta de sus fortalezas, reconocer su personalidad, ver cuales son los roles en el equipo y poder así, llegar hasta la verdadera esencia del mismo.  Valorar lo que ya se tiene es ahorrarse mucho tiempo tratando de buscar lo que no se tiene.

Bill Parcells, es uno de los entrenadores más respetados de las últimas décadas, ganador de dos trofeos de Super Bowl.  Considera que ir de frente con sus jugadores es lo que te hace ser un buen entrenador.Debes ser honesto con la gente, brutalmente honesto. Debes decirle la verdad sobre su actuación, debes decírselo cara a cara y no solamente una vez… Si no quieren escuchar, no pueden formar parte del equipo. He tenido muchos jugadores que han venido 10 años después de haber estado conmigo, me han agradecido por haberlos presionado y recuerdan una de mis frases: ‘Creo que eres mejor de lo que tú crees que eres’. Mi padre me dijo eso y es verdad, la gente puede hacer más de lo que piensa que es capaz“. 

La confianza en los/as deportistas es fundamental para que puedan explorar sus talentos y optimizar sus recursos. Es necesario que sepan cuales son sus habilidades, en qué están fallando y cuales son sus puntos a mejorar. De esa forma, comprenderán que son capaces de llegar tan lejos como quieran, sin pretender alcanzar las expectativas de otros, sino, las suyas propias.

Ser referente no tiene que ver únicamente con los éxitos deportivos que alcanzas, sino con la huella que dejas en las personas que lideras. Por eso es importante nombrar a aquellas profesionales que han abierto la puerta a nuevas oportunidades, porque han sido valientes, pioneras y porque no se rindieron ante un sistema deportivo y social obsoleto e intolerante.

Toña Is, entrenadora española sub17 femenina desde 2015, año en el que se convirtió en la primera mujer seleccionadora de fútbol en España. Fue elegida entre las 10 candidatas al premio ‘The Best’ que otorga la FIFA a la mejor entrenador/a de la temporada 2018/2019 en el fútbol femenino. Formó parte del primer equipo femenino de fútbol que subió al podium por primera vez en la historia, consiguiendo la medalla de bronce en la Eurocopa 1997. Siendo seleccionadora ha llevado al equipo a ser campeón del mundo y de Europa en 2018, a lograr la plata en 2 Europeos (2016 y 2017), la  medalla de bronce en el Mundial de 2016.

“Trabajo, trabajo y ambición. Es algo que me gusta transmitir a las chicas. Yo soy muy ambiciosa, no desmedida, pero hay que ser ambiciosas. Creo en la figura del psicólogo/a deportivo. Nosotras tenemos a un compañero en el staff que nos ayuda en esta faceta, a mí como entrenadora y al grupo, porque tienes que gestionar muchas cosas y no es fácil en un grupo de jóvenes.  Por ejemplo, para el mundial, apartas a las chicas durante un mes de su entorno, de sus amigos, de su colegio, de su familia… No es fácil. Y, de repente, tienen a otra familia. Por eso se crean unos vínculos tan fuertes durante la competición, porque son las personas en quienes se apoyan. […] De modo que, por supuesto, la parte emocional tiene mucha importancia, porque puede modificar el rendimiento de una futbolista. Si no estás bien, el rendimiento no va a ser bueno. Y, como son adolescentes, entre todo el staff tenemos que controlar mucho que todas las chicas estén a un buen nivel emocional para estar a un nivel deportivo”.

En sus entrevistas, Toña muestra que la perseverancia, la exigencia, la valentía y ambición son el camino hacia el éxito. Como entrenadora le da importancia a la formación académica y emocional tanto de sus jugadoras como de ella misma.

Formar parte de un equipo técnico es mucho más que obtener resultados deportivos. Una buena formación y reciclaje, honestidad, profesionalidad y responsabilidad hacia aquellas personas con las que trabajas día a día. Y por supuesto, una parte fundamental a desarrollar como es la humanidad, donde se incluyen los auténticos valores de cada deporte y cada equipo.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

  • https://sportvillage.cambrilspark.com/blog/tona-is-seleccionadora-nacional/
  • https://www.elespanol.com/deportes/futbol/20190806/tona-is-entrenadora-espana-candidata-the-best/419459024_0.html
  • https://www.opinza.com/2020/01/29/como-ser-un-buen-entrenador-segun-los-mejores-entrenadores-del-mundo-4/
  • https://www.transfermarkt.es/sir-alex-ferguson/profil/trainer/4
  • https://www.britannica.com/biography/Bill-Parcells

Presentamos Oro, Plata y Bronce

17 JULIO 2017

“El deporte no es inherentemente ni bueno ni malo: las experiencias positivas del deporte no son el resultado de la mera participación sino de la naturaleza de la experiencia. En manos de personas adecuadas con actitudes correctas, el deporte puede ser una experiencia positiva que ayuda en el desarrollo de la personalidad.” Dr. Stuart Robbins, “Straight talk about children in Sport”, 1996

La protección y salvaguardia de los menores en el deporte figura como uno de los cinco puntos prioritarios para los Estados Miembros de la Comisión Europea en términos de integridad en el deporte (European Council Resolution on the Second European Work Plan for Sport (2014-2017). Todos los días, millones de niños y jóvenes participan en actividades deportivas, organizadas o no organizadas, en clubes, colegios, escuelas deportivas o incluso en la calle, a nivel de base o a nivel competitivo.

A través del deporte los niños y jóvenes pueden desarrollar cualidades motrices además de recibir una formación en valores y llevar una vida más sana. En general, lejos de tener el objetivo de “ganar medallas”,  los niños y jóvenes suelen querer participar en actividades deportivas para pasarlo bien, mejorar lo que ya pueden hacer y aprender cosas nuevas, estar con amigos o hacer nuevos amigos, enfrentarse a nuevos retos, experimentar triunfo o estar en forma y sano.

Sin embargo, la práctica del deporte no siempre es una experiencia positiva. Igual que en otros entornos donde se desarrollan fuertes relaciones interpersonales de autoridad con menores, en los entornos deportivos algunas veces los menores están expuestos a riesgos específicos innecesarios y evitables. Estudios al respecto y casos que han salido a la luz pública de deportistas de alto nivel, muestran que los deportistas pueden sufrir diversas formas de violencia que pueden tener consecuencias de por vida para su salud emocional, física y psicológica y para su desarrollo personal, social y familiar. Sufrir violencia durante la práctica deportiva puede impactar en su participación y en su vida a largo plazo.

Los casos, por poner dos ejemplos de los muchos que hay a nivel mundial, del fútbol británico, donde se suman ya 741 víctimas, 276 sospechosos y 328 clubes afectados, o el de la gimnasia artística estadounidense, donde se han encubierto cientos de denuncias de abusos sexuales en el transcurso de los últimos 20 años, nos hacen pensar que la violencia contra el deportista no es un hecho aislado sino una práctica oculta que en muchos casos está normalizada como parte de una cultura deportiva que pone en riesgo el desarrollo integral de niños y jóvenes.

Oro, Plata y Bronce, es una organización sin ánimo de lucro con entidad jurídica propia, promovida por un grupo de ex deportistas españoles de alto nivel y gestores deportivos y fundada en reconocimiento de que el daño no accidental a deportistas pone en riesgo su desarrollo integral como personas. Nuestro objetivo es la sensibilización social de la violencia que sufren algunos deportistas y la eliminación de los factores de riesgo integrados en las culturas deportivas. Trabajamos dando apoyo a deportistas y familias y colaboramos con organizaciones deportivas e instituciones para hacer los cambios necesarios que aseguren entornos deportivos sanos y seguros.

En nuestro país, cuando se habla de “la violencia en el deporte” se habla de la violencia entre espectadores o de grupos de fanáticos violentos.  Desde Oro, Plata y Bronce queremos que la sociedad aparte por un momento la vista de las gradas de un campo de fútbol y se fije en lo que, en muchas ocasiones,  ocurre en el césped, en las canchas de juego, en las piscinas, en los gimnasios y en pabellones de entrenamiento o competición.  Hablamos de violencia verbal, de chantaje emocional, de abuso de autoridad de personas de confianza, de bullying, de mala praxis, de negligencia, de dopaje, de acoso en redes sociales, de favoritismos, de violencia física y psicológica y también de violencia, acoso y abuso sexual.

Queremos hacer de los entornos deportivos, lugares donde nuestros niños y adolescentes puedan desarrollarse de manera sana y segura con metodologías holísticas que tengan en cuenta que el deporte es parte integral de su desarrollo.  ¿Nos ayudas?