Somos un equipo de trabajo formado por deportistas españolas de alto nivel, de base y universitario cuya principal misión es dar visibilidad a la situación actual de violencia que se vive en el deporte.

Pretendemos sensibilizar a la sociedad, y en concreto a las instituciones deportivas, sobre la importancia de crear espacios deportivos libres de abuso y maltrato, erradicando así los factores de riesgo integrados en la cultura del deporte. Desde nuestra organización ofrecemos un espacio para la denuncia y el apoyo a deportistas y familias,  asesoramos a otras organizaciones e instituciones sobre estrategias de protección que aseguren entornos deportivos sanos y seguros. 

En Oro, Plata y Bronce promovemos entornos deportivos libres de violencia, con especial atención sobre el/la deportista menor de edad. 

Para muchos niños y niñas  el deporte es una fuente de diversión, aprendizajes y experiencias positivas. Los/as entrenadoras son responsables de que esto ocurra ya que tienen una gran influencia sus vidas. El uso de pedagogías adecuadas a la disciplina deportiva, la edad madurativa de los menores de edad y los objetivos planteados por el equipo y los/as deportistas, pueden prevenir múltiples formas de abuso y maltrato. Generar espacios deportivos protectores ofrece el desarrollo integral de niños, niñas y jóvenes, favoreciendo la adquisición de herramientas tan importantes en el deporte como:

la autoconfianza

la empatía

la cohesión grupal

la autodeterminación

la comunicación bidireccional.

La conciencia sobre los efectos perjudiciales que tienen la violencia y los abusos hacia los/as deportistas ha aumentado recientemente entre las familias, la ciencia, las federaciones deportivas y otras organizaciones e instituciones a nivel nacional e internacional. La violencia amenaza no solo la base ética y social del deporte, sino también la salud física, emocional y mental del deportista dejando secuelas permanentes en la persona.

Existen agencias, tanto deportivas como de derechos humanos, que han desarrollado estrategias y programas de prevención de la violencia contra el deportista. La violencia en el deporte va más allá de la violencia que todo el mundo ve en las gradas de estadios de fútbol. Estas iniciativas incluyen medidas prácticas como educación y formación, códigos de buenas prácticas y apoyo para los denunciantes, las cuales están fundamentadas sobre una fuerte base de valores y principios.

Las violaciones de derechos del/a deportista que se han detectado incluyen:

  • Violencia verbal
  • Abuso de autoridad de personas de confianza del menor, en especial de entrenadores
  • Bullying – Acoso y abuso entre deportistas consentidos por los entrenadores
  • Abusos con novatadas
  • Chantaje emocional
  • Mala praxis (favoritismos, mal uso de redes sociales, etc.)
  • Negligencia (ignorar, obligar a entrenar o competir lesionados, etc.)
  • Abuso y violencia física
  • Abuso y violencia emocional
  • Acoso, violencia  y abuso sexual

Estas prácticas son peligrosas y aunque pueden estar, incluso, normalizadas,  están en directa contradicción con la Convención sobre los Derechos de los Niños y la Declaración sobre los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Y sin embargo, el estigma social de la violencia física, emocional o sexual en el deporte así como el poder y la influencia que suelen tener los agresores, especialmente, en casos de deportistas de alto nivel, hacen que la mayoría de las veces las víctimas permanezcan en silencio.