CHANTAJE EMOCIONAL Y DEPORTE

Escrito por Blanca Peris

Desde el inicio de la vida de un deportista se viven muchas emociones. Competiciones, partidos, torneos, pases de ligas, selecciones para equipos autonómicos, nacionales, centros de alto rendimiento…

En estas fases, las y los deportistas pueden vivir en casa y en los clubes situaciones agradables y desagradables. Hoy vamos a hablar del chantaje emocional y qué relación tiene con el deporte.

Archivo OPyB

¿Qué es el chantaje emocional?

¿Hasta dónde puede influenciar a las y los deportistas en su vida deportiva?

El chantaje emocional es una manera de ‘’intento motivacional’’ con carga negativa.

Es una forma incorrecta, desconsiderada y agresiva de comunicación. Cuando un adulto ejerce este chantaje sobre un menor, lo hace con la intención de buscar un objetivo, cambio o demostrar discrepancia y queja sobre lo que el menor está haciendo dentro o fuera del espacio deportivo.

El fin es conseguir que el menor actúe como la persona adulta quiere, sin tener en cuenta cómo le va a afectar emocional, física o socialmente. Es decir, se observa una conducta de control sobre el deportista, una imposición y miedo.

La base principal del chantaje emocional es la culpa. El malestar que genera y el sentimiento de vergüenza, ya que, en parte de las situaciones, estos momentos se viven en grupo. Dentro del vestuario, en una charla al final del entrenamiento o tras un evento donde participe el equipo.

El chantaje va ligado a la manipulación. En edades tan tempranas, conlleva cambios comportamentales y conductuales que pueden modificar la vida de los y las deportistas durante mucho tiempo, incluso sin ser conscientes de ello.

Es importante el trabajo con cada deportista a nivel individual sobre sus objetivos deportivos, las buenas prácticas y los límites, para que sean conscientes de lo que está ocurriendo en sus clubes.

Fomentar el uso de buenas prácticas y metodologías constructivas, favorece que los equipos técnicos construyan entornos deportivos seguros.

 Además de trabajar con los y las entrenadoras sobre las buenas prácticas y la comunicación no violenta.

Archivo OPyB

¿Cómo podemos detectarlo?

En algunas ocasiones, los y las entrenadoras no se dan cuenta de estas conductas o del uso de una comunicación violenta con sus deportistas. Estos hábitos les pueden haber llevado a ganar competiciones o a tener mejores resultados en sus clubes lo que perpetúa sus acciones y genera la creencia de que así es como se debe entrenar para sacar lo mejor de cada deportista.

Es decir, lo hacen de manera involuntaria. Pero en otras ocasiones, estos chantajes se hacen con un fin concreto y con intencionalidad.

Es habitual que las y los entrenadores que utilizan el chantaje posean un estilo de comunicación agresivo, en el que generan respeto gracias al miedo que provocan. Es decir, se les respeta por miedo.

Este estilo de comunicación va ligado a una carencia de empatía y asertividad lo que quiere decir que no repara ni respeta los derechos de las personas que tienen a su alrededor.

Estas personas, hablando de patrones generales, suelen presentar dificultades emocionales, personales y una gran necesidad de atención, cariño y afecto, de ganar y conseguir logros para sentirse mejor, incluso, en comparación con el resto… por lo tanto, viven las relaciones personales como una competición o amenaza.

Las personas que utilizan el chantaje buscan transformar el comportamiento de las personas cercanas mediante:

  • la culpabilidad
  • la obligación
  • la responsabilidad extrema
  • el miedo o temor a las represalias y/o consecuencias.

Para conseguir lo que quieren son capaces de cualquier cosa: la agresión verbal, provocar miedo, temor o culpa.

Estas estrategias hacen sentir a las victimas vulnerables o débiles. Esto provoca que la víctima ceda, acceda e incluso que sienta malestar si no hace lo que el agresor le indica.

¿Cómo actuar ante el chantaje emocional?

En el momento en el que nos damos cuenta de que estamos sufriendo chantaje, debemos establecer unos límites sin culpabilidad.

No pasa nada, no te juzgues por no haberte dado cuenta antes. El chantaje funciona así, poco a poco y sin darse cuenta, entra en nuestras vidas y puede ser devastador.

Presta atención a tus deseos y necesidades, y tómate el tiempo que necesites para valorar los pros y contras de las peticiones que te hagan.

Cada persona tenemos unos derechos. En este caso destacamos el derecho a establecer las propias prioridades sin sentirse culpable. Hay veces que decir NO es complicado. Una de las maneras que pueden facilitar esta tarea es la técnica del sándwich. Consiste en expresar un mensaje positivo, uno negativo y otro positivo. Lo importante aquí es no dar excusas, sino la honestidad.

Además, es relevante que muestres las consecuencias que tiene en ti sus demandas. Explóicale cómo te hace sentir y por qué no vas a ceder. Asimismo, demuéstrale que no es sus actos no son tu responsabilidad, que no te sientes culpable por lo que pueda hacerte o decidir. Así le estás resaltando las consecuencias que van a tener sus actos.

Si estás viviendo estas conductas en vuestro club, por parte de un entrenador/a, estos serían los principales pasos a seguir:

-Comunicárselo a Dirección del Club o Escuela

-Comunicárselo a la familia.

-Aprender a poner los límites sobre lo que estás y no estás dispuesto/a a hacer.

-Trabajar la asertividad, aprender a decir NO.

Si estás leyendo este artículo y necesitas ayuda, puedes contar con nosotras.

Escríbenos un mensaje a info@oroplataybronce.com